Las estrías son franjas o líneas de la piel que se producen generalmente por el estiramiento de la misma, como consecuencia de un embarazo, obesidad, crecimiento rápido de los niños o la existencia de enfermedades concretas.
Los embarazos, o el desarrollo, generalmente dejan estrías en las mamas, las caderas, los muslos, los glúteos, el abdomen y los costados y una vez que uno pierde la elasticidad de la piel y se quedan esas incómodas marcas que parece que nunca desaparecerán.
Las estrías suelen mostrarse como líneas paralelas inicialmente rojizas, brillantes y delgadas, que posteriormente adquieren la apariencia de una cicatriz, pudiendo presentar una formación de surcos en la piel con una coloración blanquecina.
El último recurso en caso de que las estrías no desaparezcan es acudir a los tratamientos que ofrece la medicina estética, tales como láser, peeling químico o cirugía plástica.
Beneficios de la Dermogénesis, el adiós a las estrías sin cirugía
Como hemos indicado, la piel posee una extraordinaria capacidad para estirarse cuando es necesario, sin perder firmeza y manteniendo sus propiedades, gracias al colágeno y la elastina que se encuentran en la dermis.
No obstante, si hay cambios bruscos en la tensión, por ejemplo si se estira mucho y en poco tiempo el tejido cutáneo, es posible que llevemos la piel al límite de su elasticidad y se produzcan roturas, que después cicatrizan, lo que ocurre en el desarrollo cambios hormonales, de peso, o embarazos.
La estría, tiene el principal problema de que una vez blanca, no tiene riego sanguíneo, y por eso es tan difícil hacerla desaparecer; y por eso la dermogénesis, o biodermogénesis sólo ofrece beneficios para tu piel en este sentido. Con este novedoso sistema puedes decirle adiós a las estrías e incluso a la celulitis sin necesidad de pasar por el quirófano.
Tras la experimentación e innovación constante por parte de los sectores de estética de nuestro país, y en el ámbito del tratamiento de estrías, los investigadores observaron que al utilizar la Biodermogenesis se producía la regeneración de las fibras elásticas de la piel.
Produce un aumento inmediato en la compacidad y la elasticidad del área tratada, estimulando la creación de nuevas fibras elásticas dentro de la piel. Por esta razón, el tejido de la piel es más compacto, elástico y el cuerpo y en el caso de los senos, por ejemplo, se remodelan de forma armoniosa.
Se han realizado biopsias posteriores, fruto de la experimentación, que muestran una regeneración completa de elastina en el área objeto del tratamiento. Las fibras elásticas, lo más difícil de recuperar, que se evidencian tras las biopsias, son cortas, negras y retraídas antes del programa de tratamiento.
Sin embargo, después de los tratamientos con Biodermogénesis, se multiplican y tienen una excelente calidad elástica. La técnica es prácticamente indolora, escasamente invasiva y se obtienen unos resultados excelentes que empiezan a notarse a las pocas sesiones.
Al no ser un tratamiento agresivo, comienza con un peeling sobre la zona a tratar y posteriormente se pueden inyectar unos principios activos en la superficie de la piel destinados a activar la microcirculación para que el riego sanguíneo pueda llegar a la estría, aunque no siempre es necesario.
A continuación se va trabajando por la zona afectada mediante aparato de última tecnología que trabaja con diversas longitudes de onda mediante a través de un cabezal específico.
Ello produce una reacción endotérmica en la zona de la estría (calor interno), llegando hasta los 41º en la capa de la dermis y de esta manera se activa la producción de colágeno y de nuevo tejido.
Para finalizar se realiza un microdenaje linfático para retirar los productos de desecho que han quedado en la zona por el aumento de la actividad celular lo que nuevamente activa la circulación de la zona, mientras se restablece el PH de la piel mediante la aplicación de productos específicos con un masaje manual normalmente.
En muy pocas sesiones se aprecia una disminución visible de la estría, la piel adquiere un tono más liso y terso, y el color y textura resultan más homogéneos. Los tratamientos efectuados hasta ahora con esta técnica están dando estupendos resultados.
Sus beneficios son la regeneración de la piel, se normaliza la vascularización sanguínea, regula los niveles de oxígeno y promueve la reparación y cicatrización de los tejidos; y calor generado por el propio tejido estimula las células encargadas de la producción de colágeno y elastina; todo ello sin tener que recurrir a caras cirugías.
Actualmente, además del éxito con las estrías, se están realizando pruebas de estudio en nuevas aplicaciones en el rejuvenecimiento facial a nivel cutáneo, y en el campo de remodelación y tonificación mamaria, con éxito.
Dada la complejidad técnica aunque la aplicación es muy simple para la paciente, siempre debe aplicarse en clínicas especializadas y dotadas de la tecnología y la formación adecuadas para llevarla a cabo.